Perdieron su negocio y a 8 miembros de la familia por COVID-19

Arizona, Estados Unidos.  Una familia hispana que durante varios y largos años luchó en busca del llamado “sueño americano”, al final lo que encontró fue una horrible pesadilla.

La familia residente en la ciudad de Phoenix, Arizona, con grandes sacrificios desarrolló su negocio de venta de comidas y luego de vender tamales en una minivan, pasaron a manejar un popular camión de comida y un exitoso negocio sobre ese mismo rubro, en esa misma comunidad.

El problema comenzó cuando Arizona, al igual que otros estados, empezó a imponer restricciones a las empresas para detener la propagación de la pandemia del coronavirus. “Casi de la noche a la mañana”, dijo Ricardo Aguirre, “el negocio se derrumbó casi por completo”.

Y como si esto no fuera suficiente daño y a pesar de todas las precauciones contra el virus, ocho miembros de la numerosa familia de Ricardo Aguirre e incluso su padre, Jesús de 67 años, habían muerto por complicaciones de salud causadas por el mortal COVID-19.

«No quiero llorar, porque sé que Dios tiene algo mejor para mí», dijo un conmovido Aguirre, de 42 años, mientras estaba de pie en un tráiler que contenía lo que aún quedaba de su negocio. «Me siento tan incompetente», dijo, mientras les embargaban varios de sus bienes.

“Esto es algo realmente muy doloroso, que no se lo deseo a nadie, pero vamos a comenzar de nuevo, desde abajo como antes y sé que con la ayuda de Dios, la familia y los amigos, lo vamos a volver a lograr… tengo la fe que así será”, dijo al final Aguirre.