Ojo con los candidatos a alcaldes que lo que buscan es ser regidores

Lo que realmente les interesa es colarse y mamar “la teta municipal”

“Lo que la ley no lo prohíbe, es legal”, reza una frase muy utilizada por los abogados y que en este caso se puede aplicar a esa gran cantidad de candidatos a alcaldes, que lo único que realmente les interesa es ser regidor y cobrar un jugoso sueldo municipal.

Ya de antemano cuando lanzan sus candidaturas están muy conscientes que no tienen oportunidad alguna de ser electos como alcaldes, pero saben muy bien que a la hora de contar votos y de “la repartición del pastel”, pueden llegar a ser parte de la Corporación Municipal… porque “Se van en la colada”.

Como un ejemplo, en el municipio de El Progreso son 10 los regidores que forman parte de la corporación y el partido Liberal por lo general saca 4 o 5, y los otros cinco se los reparten los nacionalistas, Libre y quizás uno sale de las otras instituciones políticas.  

Con ese jueguito de ser candidatos a alcaldes, hay quienes incluso han llegado a echar canas postulándose hasta el cansancio como aspirantes a alcaldes y aunque nunca llegaron a ocupar ese máximo cargo, han estado por muchos períodos “mamando de la teta municipal” como concejales.

Y para detener esta anómala situación, en cierta ocasión se dijo que se iban a hacer reformas a la ley electoral y que los candidatos a alcaldes que no salieran electos, iban a quedar fuera de las corporaciones municipales.

Pero esta reforma nunca pasó a ser mocionada y mucho menos discutida, porque los mismos políticos tendrían problemas para encontrar candidatos a alcaldes para esas corrientillas o partiditos políticos que no tienen  ninguna opción de que sus aspirantes puedan salir electos directamente por el pueblo.

Lo condenable del asunto es que muchos de estos fueron candidatos a alcalde, han sido después tan malos regidores que solo llegaron dos veces al mes a las dos sesiones obligatorias de Corporación Municipal o a cobrar el cheque, porque en los demás días están atendiendo sus otros trabajos o sus negocios particulares.

Por todas estas razones, en estas próximas elecciones debemos de razonar muy bien y dejar ya de seguir votando por esos candidatos a regidores disfrazados de aspirantes a alcaldes, porque es lo mismo que “estar tirando el voto a la basura”.