Un mes detenido cumplió obispo de Matagalpa, Nicaragua

Presidente Ortega lo acusa de incitar al odio y a la violencia

Managua, Nicaragua. Un mes de arresto domiciliario cumplió monseñor Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, quien el 19 de agosto fue sacado a la fuerza de la sede episcopal por la Policía.

Antes de ser trasladado a la capital del país, Álvarez había pasado 16 días sitiado en la sede episcopal junto a otros cuatro sacerdotes, dos seminaristas y un camarógrafo.

Todos cumplieron treinta días detenidos bajo investigación de la Dirección de Auxilio Judicial, pero hasta el momento no se ha presentado una acusación formal en contra de ellos.

La Policía Nacional informó en agosto que Álvarez y los religiosos estaban siendo investigados penalmente por supuestamente incitar al odio y a la violencia con el propósito de desestabilizar al Estado de Nicaragua.

Según el más reciente informe de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, un juez extendió la detención del obispo y otras siete personas por 90 días.

El Centro Nicaragüense de derechos Humanos, CEÑID, exigió la inmediata libertad de Álvarez, de quien dijeron se encontraba secuestrado, y a la vez pidieron respeto por su integridad física y psicológica

Al respecto el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha señalado a la iglesia católica y a los obispos detenidos de apoyar lo que denominó como un intento de golpe de Estado y que tuvo lugar en el año 2018.